“A propósito del acoso laboral”

Acoso LaboralAutor: Francisco Trujillo. Profesor del Máster en Prevención de Riesgos Laborales – PRL (3 especialidades) de Bureau Veritas Formación (Madrid, España)

El acoso laboral, también conocido como “mobbing[1]”, hostigamiento, acoso psicológico, o acoso moral en el trabajo, está considerado uno de los fenómenos psicosociales que causa mayor preocupación al Derecho Laboral y, por extensión, a la Prevención de Riesgos Laborales. La presencia de este riesgo psicosocial en los centros de trabajo queda fuera de toda duda: es tan alarmante que un sinfín de estadísticas internacionales concluye que el 80% de la población trabajadora ha sufrido una situación de acoso durante su vida laboral.

Estas estadísticas causan alarma social y refieren al acoso laboral desde la perspectiva psicológica, dado que desde la óptica jurídica ni un 5% de los trabajadores denuncian esta situación por miedo a represalias, y a perder su empleo y no encontrar otro.

Las situaciones de acoso laboral han ido en aumento con el paso de los años. Por ejemplo, son muchos los casos sufridos por trabajadores que entroncan con la definición de acoso. Así, la eliminación de funciones o la falta de ocupación efectiva, que pueden ocasionar un problema de salud al trabajador, es una de las situaciones que suelen ocurrir en los centros de trabajo.

A consecuencia del incremento de estos hechos no deseados, los estudios y tratamientos para luchar contra esta lacra están siendo proporcionales a la gravedad de la cuestión; estudios múltiples que van desde la psicología, sociología o desde el Derecho.

Algunos datos estadísticos sirven para demostrar el alcance que está teniendo el fenómeno: son más de 2 millones las víctimas del acoso moral en España, lo que se traduce en el 15% de los trabajadores activos. Según la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el colectivo femenino es el más afectado, seguido por los trabajadores temporales.

La investigadora y experta en la materia, Marie-France Hirigoyen[2], define el concepto como “toda conducta abusiva (gesto, palabra, actitud, comportamiento, etc.) que atenta, por su repetición o sistematización, contra la dignidad o la integridad psíquica o física de una persona, poniendo en peligro su empleo o degradando el ambiente de trabajo”. Por su lado, Heinz Leymann[3], pionero y experto principal, proporcionó una definición técnica del acoso laboral como “el encadenamiento sobre un período de tiempo bastante corto de intentos o acciones hostiles consumadas, expresadas o manifestadas por una o varias personas hacia una tercera, constituyendo un proceso de destrucción que se compone de una serie de acciones hostiles que, tomadas de forma aislada, podrían parecer carentes de significado, pero cuya repetición constante plantea graves perjuicios a la persona afectada”. En esta línea, Leymann argumentó que “el atestar en la vida laboral implica hostilidad y que la comunicación es dirigida sistemáticamente por uno o más individuos, principalmente hacia otro individuo, el cual se encuentra en una situación desamparada e indefensa, permaneciendo en la misma por tiempo prolongado”.

Para finalizar, los tribunales españoles también definen el riesgo psicosocial como “toda situación o conducta que, por su reiteración en el tiempo, por su carácter degradante de las condiciones de trabajo y por la hostilidad o intimidación del ambiente laboral que genera, tiene por finalidad o como resultado atentar o poner en peligro la integridad del trabajador”. Así, para que el tribunal aprecie que el trabajador está siendo víctima de acoso, este hostigamiento ha de producirse de forma persistente, esto es: con una frecuencia de una vez por semana. Esta situación desagradable, provoca a la víctima síntomas como: cuadros de ansiedad, estrés, depresión, dolencias digestivas, alteración del sueño, pérdida de la autoestima o irritación generalizada[4].


[1] Término anglosajón proveniente del verbo “to mob” (atacar, agredir, maltratar en masa).

[2] HIRIGOYEN, M-F., “El acoso moral en el trabajo. Distinguir lo verdadero de lo falso” Nuria, Barcelona, Edit. Paidós, 2001, pág. 19.

[3] LEYMANN, H., “Contenido y desarrollo del acoso grupal (mobbing) en el trabajo”, European Journal of Work and Organizacional Psychology, Universidad de Umea (Suecia), 1996.

[4] Es preciso acudir a la “NTP 476: El hostigamiento psicológico en el trabajo: mobbing”, INSHT. En cuya Nota Técnica Preventiva se amplifican las consideraciones básicas y las consecuencias que se derivan del fenómeno.

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